| Three Yellow Ckicken: Rock Clandestino |
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| Shanghai - Mapa de pequeñas diferencias |
| Roz-k idatzia |
| Astelehena, 2008(e)ko OCTOBER(r)en 06-(e)an 17:42etan |
![]() Ser subsersivo, radical, jugársela en cada bolo, ir contracorriente, escupir frases peligrosas (para tí mismo y, supuestamente, para el sistema), denunciar, ser alternativo, etcétera... Muchos de estos objetivos son perseguidos por cientos, miles de bandas de rock de todo el mundo. Son buscados, eso sí, a sabiendas de que si abandonan dicha búsqueda se quedan tal y como están. Otros grupos, en cambio, nacen o han nacido con muchas de esas características impregnadas en su propia génesis. Los Eskorbuto de una degradada margen izquierda del Nervión de la década de los 80 reunían muchas de esas peculiaridades porque no les quedaba más remedio. En Shanghai también se encuentran ejemplos aprecidos, como es el caso de los Three Yellow Chicken. Se trata de un combo de rock que sabe que están para molestar, que han nacido en un estado opresor que impide cualquier tipo de reacción contraria a lo que éste dictamina y, por tanto, salirse del renglón establecido les pone en el punto de mira de las autoridades y son, en consecuencia, susceptibles de ser castigados con severas represalias. Eso les da igual. Lo mismo que a mí, en este caso, me da igual su música. Sí me importa, con el fin de aplaudirlo, que se atrevan a cantar a la pobreza que vive la mayor parte de sus compatriotas o a denunciar la falta de libertades que se dan en China. Un movimiento alternativo emerge en ciudades como Shanghai guiados a través de guitarras, bajos y bateras. Hay que ponerles un altavoz y, aunque éste sea humilde, aquí estamos, desde Bilbao, para apoyarles. Nuestros mejores deseos para los Three Yellow Chicken y acólitos. |








